Hay algo esencial para cualquier persona: poder desarrollar su vida en paz, lejos de los conflictos armados que alteran cada aspecto de la existencia. La Segunda Guerra Mundial dejó una huella tan profunda en las sociedades que impulsó la creación de instituciones destinadas a resolver las diferencias entre países sin recurrir al conflicto armado. Una de ellas fue la Organización de las Naciones Unidas.
Entre las numerosas disputas en las que la ONU intervino se encuentra la de la isla de Chipre, estratégica por su posición en el mar Mediterráneo y codiciada por civilizaciones a lo largo de los siglos. Romanos, griegos, venecianos, turcos y británicos dejaron allí su marca. La intervención surgió a raíz de un grave enfrentamiento entre las comunidades turcochipriota y grecochipriota, que convivían en el mismo territorio. Las tensiones entre Grecia y Turquía se trasladaron a la isla y alcanzaron su punto crítico con la invasión turca de 1974.
Hoy, más de cincuenta años después, la presencia de Naciones Unidas sigue siendo fundamental para el desarrollo normal de las comunidades. Tras el cese al fuego, la isla quedó dividida territorialmente por una franja que separa a las partes en conflicto: la Buffer Zone, o zona de amortiguamiento.
Actualmente tengo el privilegio de representar a la República Argentina sirviendo en la misión como piloto de helicóptero, formando parte de los medios y del personal que nuestro país aporta desde 1993.
Nuestro día a día consiste en la preparación y planificación de vuelos de reconocimiento sobre las posiciones turcochipriotas y grecochipriotas. En algunos puntos, estas posiciones están separadas apenas por una calle, con soldados de ambos lados armados en sus puestos.
Los helicópteros cumplen un rol clave como medio aéreo de evacuación sanitaria ante cualquier accidente. Chipre posee zonas montañosas y de difícil acceso que son patrulladas por tropas argentinas, por lo que contar con un medio capaz de trasladar a una víctima en el menor tiempo posible hacia un centro médico es indispensable. Los medios aéreos pueden desplegarse rápidamente en situaciones cambiantes, como ocurrió en 2006, cuando fue necesaria la evacuación del primer ministro libanés en medio del conflicto que atravesaba su país.
Gracias al trabajo incansable de la misión, la situación se mantiene estable, sin grandes incidentes. Tener la posibilidad de elevarse y observar la realidad desde otra perspectiva permite comprender que, aunque la calma predomina, ambas comunidades siguen en pugna por lo ocurrido décadas atrás.
Estando desplegado lejos de casa, tengo la oportunidad de cursar estudios en la Universidad Kennedy por medio de UK en Vivo.
La combinación de vivir en carne propia lo que significa formar parte de una organización del derecho internacional y, al mismo tiempo, afirmarlo mediante el conocimiento teórico de la carrera de Derecho es increíble. No podría hacerse de otra manera que no fuera a través de una modalidad online.
Es en situaciones como estas donde se experimenta cómo algo que suele parecer lejano y abstracto, el derecho internacional, impacta de lleno en la vida diaria de las personas que buscan desarrollar sus vidas en paz.
Ricardo Ezequiel López Silva
Estudiante de Abogacía
Modalidad UK Vivo