En el marco de la 114° reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo en Ginebra, se conmemoró el Día Mundial contra el Trabajo Infantil. Un encuentro anual donde representantes de gobiernos, empleadores y trabajadores de los 187 Estados Miembros de la OIT se reúnen para debatir los desafíos globales del ámbito laboral.
El encuentro, celebrado el 9 de junio en la Sala Tempus del Palacio de las Naciones, fue inaugurado por el Director General de la OIT, Gilbert F. Houngbo, quien ofreció un espacio para que los mandantes tripartitos compartieran sus experiencias nacionales en el seguimiento del Marco Mundial de Acción de Marrakech contra el Trabajo Infantil. El Director General señaló que, pese a los importantes progresos logrados desde el 2000, que han permitido reducir casi a la mitad el trabajo infantil, aún 138 millones de niños siguen en situación de trabajo infantil en todo el mundo, de los cuales casi 54 millones realizan trabajos peligrosos. Uno de cada diez niños y el 8% de los niños entre 5 y 17 años todavía se ven privados de su infancia, pero se continúa avanzando en la dirección correcta.
El derecho a no verse sometido a trabajo infantil es un derecho humano fundamental. Está consagrado en la Declaración de la Organización Internacional del Trabajo relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo (1998), en los Convenios fundamentales de la OIT y en la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño. Estos instrumentos jurídicos representan el consenso mundial de que ningún niño debe realizar un trabajo que perjudique su salud, su desarrollo o sus perspectivas de futuro. Hacer realidad este derecho fundamental es tanto un imperativo jurídico como social.
A continuación, el Ministro de Inclusión Económica, Pequeñas Empresas, Empleo y Competencias de Marruecos, Younes Sekkouri, contó la experiencia de su país y destacó la importancia del Marco Mundial de Acción de Marrakech. Señaló que ese instrumento, resultado de la 6° Conferencia Mundial sobre la Eliminación del Trabajo Infantil, realizada en su país del 11 al 13 de febrero de 2026, proporciona una hoja de ruta que compromete a impulsar una acción acelerada y transformadora.
En dicha oportunidad se reunieron representantes de gobiernos, organizaciones de empleadores y de trabajadores, en colaboración con organismos de las Naciones Unidas, organizaciones internacionales, de la sociedad civil, empresas, niños e instituciones académicas. Recordaron la meta 8.7 de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, que consiste en poner fin al trabajo infantil en todas sus formas; el Convenio de la OIT sobre las peores formas de trabajo infantil (1999, núm. 182) y el Convenio de la OIT sobre la edad mínima (1973, núm. 138); la Declaración de la OIT relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo (1998), en su versión enmendada en 2022; y la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño, en particular los artículos 32 y 12. Sekkouri exhortó a reforzar la acción sobre las políticas que previenen y eliminan el trabajo infantil tales como educación de calidad, protección social universal, trabajo decente y medios de vida adecuados para los adultos, leyes y aplicación más sólidas, y mejores sistemas de datos y seguimiento.
Luego disertaron Nomakhosazana Meth (Ministra de Empleo y Trabajo de Sudáfrica); Fillemon Wise Immanuel (Ministro de Justicia y Relaciones Laborales de Namibia); Tomás Alejandro Flores Noriega (Viceministro de Trabajo y Promoción del Empleo de Perú); Marath Baruch Bolaños López (Secretario del Trabajo y Previsión Social de México); Jacqueline Mugo (Presidenta de la Organización Internacional de Empleadores – OIE); Jordania Ureña Lora (Secretaria General Adjunta de la Confederación Sindical Internacional – CSI); Tanzila Narbaeva (Presidenta del Senado y de la Comisión Nacional para Combatir la Trata de Personas y el Trabajo Decente de Uzbekistán); y Mohammed Alobaidli (Director General de la Oficina Ejecutiva del Consejo de Cooperación del Golfo, Consejo de Trabajo y Desarrollo Social).
Este año le sacamos tarjeta roja al trabajo infantil. Esta iniciativa se ha convertido en el emblema unificador de esta lucha en todos los sectores de actividad y en todos los países para demostrar un compromiso compartido, reafirmándose como el símbolo mundial para poner fin al trabajo infantil y traducir las promesas y objetivos en acciones concretas.
Compartimos el compromiso de mantener el tema en nuestra agenda y seguir sensibilizando a gobiernos, empleadores, trabajadores y a la sociedad toda, reforzando el llamamiento a medidas eficaces, protección social y educación de calidad.
Te invito a unirte a la campaña. ¡Saca la tarjeta roja al trabajo infantil!