Participamos de la 114.ª Conferencia Internacional de la Organización Internacional del Trabajo -OIT-, celebrada en Ginebra entre el 1 y el 12 de junio, que reunió a más de 5.700 delegados representantes de gobiernos y de organizaciones de empleadores y trabajadores de los 187 Estados Miembros.
Marcada por profundas transformaciones económicas, tecnológicas y geopolíticas, la Conferencia volvió a constituir un espacio privilegiado de gobernanza global en materia laboral y reafirmó el protagonismo de la OIT como principal organismo internacional de carácter tripartito para la construcción de consensos, la promoción del trabajo decente y el fortalecimiento de la cooperación multilateral en cuestiones sociales y laborales.
Durante dos semanas, los debates se concentraron en algunos de los principales desafíos que enfrenta el mundo del trabajo. Se destacaron entre los temas principales la digitalización, el avance de la inteligencia artificial, las nuevas formas de empleo y la necesidad de garantizar la vigencia efectiva de los derechos laborales en un escenario internacional cada vez más complejo. También se analizaron políticas de igualdad de género, prohibición y erradicación del trabajo infantil y fortalecimiento del diálogo social tripartito como instrumento fundamental para la construcción de consensos entre gobiernos, empleadores y trabajadores.
El hecho más trascendente de la Conferencia fue la adopción del Convenio Nº 193 sobre Trabajo Decente en la economía de plataformas, primera norma internacional destinada a regular el trabajo desarrollado mediante aplicaciones y plataformas digitales. Tras dos años de negociaciones y extensas discusiones en Comisión, la OIT aprobó un instrumento orientado a garantizar la innovación tecnológica y los nuevos modelos de negocio compatibilizando derechos laborales fundamentales, competencia leal y crecimiento económico sostenible.
El Convenio insta a los Estados miembros a asegurar a los trabajadores de plataformas el goce efectivo de derechos fundamentales, incluyendo la libertad sindical y la negociación colectiva, la protección contra la discriminación, el trabajo infantil y el trabajo forzoso, así como el derecho a un entorno de trabajo seguro y saludable. Uno de los principales debates giró en torno a la clasificación jurídica de quienes prestan servicios mediante plataformas digitales. Finalmente, el texto evitó establecer una presunción de relación de dependencia y reconoció la diversidad de marcos regulatorios existentes, permitiendo que cada país adapte los estándares internacionales a sus propias realidades institucionales, económicas y sociales.
En el Comité de Aplicación de Normas, Argentina fue denunciada por incumplir los Convenios Nº 81, 129 y 150, vinculados a la Inspección del trabajo y a la Administración laboral. La representación del Estado nacional estuvo a cargo del embajador Carlos Foradori, representante permanente de la República Argentina ante los organismos internacionales con sede en Ginebra, quien expuso la posición oficial frente a las observaciones formuladas durante el debate.
La delegación argentina fue invitada a la Residencia del Embajador Carlos M. Foradori. El Embajador, en el Día de la Afirmación de los Derechos Argentinos sobre las Malvinas, Islas del Atlántico Sur y Sector Antártico, destacó la importancia de sostener, con firmeza y a través de los canales diplomáticos, el histórico e irrenunciable reclamo de soberanía argentina sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes. Aprovechamos la oportunidad para fortalecer nuestro Programa “Educación y Soberanía. Estudiantes de Abogacía de la Quiaca a la Antártida” compartiendo el encuentro con la Secretaria de Trabajo, Prof. Julia Comán, y el Director de Conciliaciones Laborales Obligatorias, Dr. Mauricio Rojas Anzani de la provincia de Santiago del Estero.
La Conferencia aprobó las conclusiones relativas al programa transformador de la OIT para lograr la Igualdad de Género en el mundo del trabajo, reafirmando que la igualdad entre mujeres y hombres constituye un componente esencial del trabajo decente y un elemento central del mandato de la Organización. Se reconoció la persistencia de desigualdades estructurales vinculadas con las brechas salariales, la segregación ocupacional, la distribución desigual de las tareas de cuidado y la violencia y discriminación en el ámbito laboral. Las conclusiones propugnan un enfoque integral basado en políticas económicas, laborales, de protección social y de cuidados con perspectiva de género, y subrayan el papel del diálogo social y de la negociación colectiva como instrumentos para acelerar los cambios. Se encomendó a la OIT la elaboración de un plan de acción y el fortalecimiento de sus actividades de cooperación técnica e investigación, prestando especial atención al impacto de las transformaciones tecnológicas, ambientales y demográficas.
También la Conferencia aprobó las conclusiones de la tercera discusión recurrente sobre Diálogo Social y Tripartismo, ratificando que constituyen mecanismos esenciales de gobernanza democrática para afrontar las transformaciones del mundo del trabajo. Las conclusiones destacan la centralidad de la libertad sindical y del reconocimiento efectivo del derecho de negociación colectiva, e instan a los Estados miembros a fortalecer los marcos jurídicos e institucionales y la representatividad de las organizaciones de empleadores y trabajadores. Se encomendó a la OIT el fortalecimiento de sus actividades normativas, de cooperación técnica e investigación, con especial atención a los desafíos derivados de la digitalización y la inteligencia artificial.
Con motivo de la conmemoración del Día Mundial contra el Trabajo Infantil, la Conferencia puso nuevamente de relieve esta problemática, recordando que 138 millones de niños y niñas continúan afectados en todo el mundo. En ese marco, se impulsó la campaña “Tarjeta Roja al Trabajo Infantil: de Marrakech a la acción”, una iniciativa destinada a movilizar a gobiernos, organizaciones de empleadores y de trabajadores, la sociedad civil, el sector privado, los medios de comunicación y los jóvenes en torno al objetivo común de erradicar el trabajo infantil. La tarjeta roja se ha convertido en el emblema unificador de esta iniciativa mundial y es utilizada en todos los sectores de actividad y en numerosos países para expresar un compromiso compartido y reforzar el llamamiento a la adopción de medidas eficaces, el fortalecimiento de la protección social y la garantía de una educación de calidad.
Junto a miembros de la Comisión Laboral del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales -CARI- y de la Confederación de Trabajadores y Trabajadoras de las Universidades de las Américas -CONTUA-, la participación en la Conferencia permitió intercambiar experiencias con especialistas, representantes gubernamentales y organizaciones de empleadores y trabajadores de distintas regiones del mundo, así como seguir de primera mano las discusiones sobre las principales tendencias y desafíos que enfrenta actualmente el Derecho del Trabajo y las relaciones laborales en el plano internacional.
Nuestra participación en este ámbito pone de relieve la importancia de la articulación regional y de la presencia activa de las organizaciones del sector universitario en los espacios multilaterales donde se elaboran respuestas frente a las profundas transformaciones que atraviesa el mundo del trabajo.
Dra. Paula Sardegna
Decana
Facultad de Ciencias Jurídicas