Los sentidos de la Independencia
“La Ilustración y el fomento de la educación son la base de la felicidad de los pueblos”
General José de San Martín
Este 9 de julio celebramos el 210 aniversario de la independencia de nuestro país. Conmemorar esta fecha y la gesta de los fundadores de la patria es un ejercicio de memoria necesario y una nueva oportunidad para profundizar en los procesos históricos que fueron condición de posibilidad de nuestra emancipación del imperio español. Y, a su vez, una nueva chance de interrogarnos desde el presente sobre los sentidos actuales de la independencia nacional.
Entre las figuras ineludibles de la gesta independentista argentina se destacan, en primer lugar, el general Don José de San Martín, genio militar y libertador de América, luego del cual emerge el general Manuel Belgrano, personaje central y creador de la simbología patria. Es importante mencionar, además, al general Martín Miguel de Güemes, prócer del norte del país. Junto a ellos lucharon también mujeres reconocidas desde hace pocos años por la historiografía, como Macacha Güemes y María Remedios del Valle. Asimismo, se debe destacar también a los miembros del Congreso de Tucumán, como Juan J. Paso o Francisco Laprida, que lograron la Declaración de la Independencia, y a los miembros de la Primera Junta de 1810, entre ellos Moreno y Castelli, que abrieron camino a la gesta independentista años antes.
No obstante, más allá de los protagonistas de los sucesos revolucionarios, hubo procesos internacionales que constituyeron el marco contextual que posibilitó esta gesta patria. Entre ellos se destacan la Independencia de Estados Unidos en 1776, que cumplió hace poco sus primeros 250 años, y la Revolución Francesa de 1789, basada en los principios de libertad, igualdad y fraternidad. Esta tríada iluminista, que marcó el sendero hacia nuestra independencia y en base a la cual se formaron intelectuales como Mariano Moreno, fue fundamental para impulsar el proceso iniciado en 1810 y culminado en 1816. Sin embargo, en esta tríada iluminista, la fraternidad aparece como el pilar más olvidado de la independencia. Basta recordar las tristemente célebres disputas entre unitarios y federales que signaron las luchas fratricidas durante décadas hasta la sanción de nuestra Constitución Nacional en 1853.
Más de dos siglos después de la Declaración de la Independencia de 1816, nuestro querido país se sigue enfrentando a profundos desafíos respecto a dos de las bases fundamentales sobre las que se construyó nuestra independencia: la igualdad y la fraternidad. Ya que, tras un oscuro período de dictadura militar, hemos sabido honrar el principio de libertad con más de cuarenta años consecutivos de democracia. Sin embargo, los índices actuales de pobreza e indigencia ensombrecen a nuestra orgullosa patria, que aún se debate entre dicotomías políticas y culturales inconducentes.
Las innumerables riquezas naturales, la producción de conocimiento y el desarrollo educativo del país marcan un renovado sendero de esperanza, el que esperamos nos guíe hacia un horizonte de equidad donde la libertad, la igualdad y la fraternidad sean honradas.
Como miembros de la comunidad universitaria, los invitamos a reflexionar y dialogar sobre los sentidos de la independencia argentina.
Dra. María José Nacci
Decana de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas
Universidad Argentina John F. Kennedy