Hay historias que comienzan con el deseo de alcanzar una meta y terminan convirtiéndose en algo mucho más significativo: una experiencia compartida que fortalece vínculos, acompaña proyectos de vida y demuestra que algunas metas se disfrutan todavía más cuando se recorren y se alcanzan junto a la persona que elegimos para caminar a nuestro lado.
En nuestra Facultad de Ciencias Jurídicas celebramos con especial emoción la graduación de María Yolanda Fernández y Héctor Albán Bernal, graduados chaqueños que no solo compartieron las aulas, las materias, los exámenes y las horas de estudio, sino también un proyecto de vida. Marido y mujer, recorrieron juntos la carrera de Abogacía y llegaron finalmente a la meta: el día de la graduación, juntos, igual que como habían transitado buena parte de ese camino.
El paso por las aulas fue escenario de una historia construida de a dos, en la que cada jornada de estudio y cada dificultad atravesada fueron oportunidades para acompañarse y sostenerse mutuamente.
En esa experiencia compartida hubo también una espera cargada de significado. Héctor había finalizado su carrera tiempo antes y decidió esperar a María Yolanda para que pudieran vivir juntos el momento de la graduación, postergando la posibilidad de celebrar por separado para hacer de ese día una experiencia compartida, y así fue como pudieron vivirla junto a su hija Emma Sofía. Así, la llegada de la ceremonia fue más especial aún por culminar un camino que habían elegido recorrer juntos.
Esta historia nos recuerda que detrás de cada graduado hay mucho más que horas de estudio. Hay familias, afectos, compañeros de camino y personas que, de distintas maneras, hacen posible llegar hasta el final. Cuando conocí a Héctor durante nuestro viaje institucional a Chaco en marzo con la Jefa del Departamento de Derecho, Mg. Gabriela Di Lella, nos manifestó con emoción haber finalizado su segunda carrera universitaria y que esperaba volver a encontrarnos en Buenos Aires para la graduación, ceremonia en la que tuvo el honor de ser escolta de la Bandera Nacional.
Para nuestra Facultad, historias como esta tienen un significado especial, porque la formación universitaria también se construye en los vínculos. Hoy celebramos sus títulos de abogados, pero también celebramos el camino que los llevó hasta ellos.
Hay graduaciones que representan el final de una carrera. Pero hay otras que, además, cuentan una historia de amor y sueños compartidos.
La de María y Héctor, sin lugar a dudas, es una de ellas.
Dra. Paula Sardegna
Decana
Facultad de Ciencias Jurídicas