En un acto cargado de significado académico e institucional, la Facultad de Ciencias Jurídicas celebró colación de grado, posgrado y distinción a profesores.
El acto estuvo presidido por el Rector de la Universidad, Mag. Alejandro Gómez, la Rectora emérita Dra. María Elisa Herren, la Decana de la Facultad de Ciencias Jurídicas Dra. Paula Sardegna, la Jefa del Departamento de Derecho Mag. Gabriela Di Lella, la Directora de la Carrera de Abogacía Prof. Claudia Ribas y la Coordinadora de Investigación de la Facultad Mag. Adriana Bottos. También estuvieron presentes el Sr. Secretario de Extensión Universitaria Dr. Juan Manuel Di Teodoro y el Coordinador de Práctica Profesional de la Facultad Marcelo Edelstein y otros distinguidos profesores de la Facultad.
Durante el acto, se presentó a la nueva Directora de la Carrera de Abogacía, la Profesora Claudia Ribas, cuya noticia fue recibida con ovación por parte de los estudiantes que culminaban su trayecto académico, reflejando el vínculo cercano construido a lo largo de su formación.
La ceremonia puso de relieve, una vez más, el perfil federal que caracteriza a nuestra Facultad, evidenciado en la participación de 44 graduados de las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Tucumán, Santa Fe, Formosa y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
En este contexto, se destacó la trayectoria de quienes portaron los atributos académicos: la abanderada, Laura Castro, oriunda de Córdoba, quien además representó a nuestra Facultad en competencias de alegatos frente a estudiantes de la Universidad Nacional de Córdoba y de la Universidad Blas Pascal, fue quien además dirigió un emotivo discurso a sus colegas de graduación; la primera escolta, Paula Monjes, de la provincia de Buenos Aires, con una participación activa en los simulacros de juicio penal por jurados desarrollados durante la cursada; y la segunda escolta, Lilian Torales, quien ha contribuido a proyectar la presencia institucional en la provincia de Formosa, reafirmando una formación jurídica con arraigo territorial y vocación federal.
Un momento central de la ceremonia tuvo lugar con la entrega de dos distinciones docentes.
La Distinción Scientia Poenalis, instituida por Resolución Rectoral Nº 006/2026, fue otorgada al profesor Ricardo Ángel Basílico en reconocimiento a su trayectoria docente y académica en la formación penal avanzada, orientada a la capacitación especializada para la investigación criminal compleja, promoviendo estándares de excelencia, responsabilidad institucional y profesionalización de las prácticas en el sistema de justicia.
Por su parte, la Distinción Defensio Nationis, instituida por Resolución Rectoral Nº 007/2026, fue otorgada al profesor Ricardo Angelo Di Sanzo en reconocimiento a su trayectoria académica, docente y de producción académica orientada al fortalecimiento de las instituciones del Estado, la soberanía y el interés público, promoviendo una concepción integral de la defensa como política de Estado y formando profesionales con conciencia cívica, responsabilidad democrática y comprensión del valor estratégico de la defensa en el marco del orden constitucional.
El Rector, Mag. Alejandro Gómez tomó juramento a los graduados de la Carrera de Abogacía y al graduado del Doctorado en Derecho, Franco Arrieta Cano.
El discurso de la Decana, Dra. Paula Sardegna, también constituyó un momento relevante de la ceremonia por las reflexiones dirigidas a los nuevos graduados. En un primer momento, y tomando la máxima de Ulpiano, “Hominum causa omne ius constitutum est”, recordó que todo el Derecho ha sido establecido en razón del ser humano, planteando la necesidad de asumir este principio como guía concreta del ejercicio profesional.
Luego situó la formación de los egresados en un contexto signado por transformaciones tecnológicas profundas, marcando que no estudiaron en un mundo estable ni previsible, sino en una etapa en la que la inteligencia artificial ha pasado a formar parte de la práctica cotidiana. En ese marco, subrayó que no hay algoritmo capaz de captar la angustia de una víctima, la vacilación de un imputado, la mirada de un testigo, ni el peso moral de una decisión que impacta de manera irreversible en la vida de las personas. También sostuvo que no existe fórmula que traduzca en datos la dignidad comprometida en un proceso, ni el contexto social de los conflictos.
Afirmó que el Derecho se construye en un espacio irreductible donde confluyen norma, conducta y valores, y donde decidir exige algo más que técnica: requiere comprensión, prudencia y responsabilidad. Advirtió que el desafío central no radica en incorporar tecnología, sino en preservar el sentido humano del Derecho, concluyendo que el mayor riesgo de esta época no es la inteligencia artificial que promete eficiencia y rapidez, sino el operador jurídico que deja de dudar.
La Decana destacó que la formación brindada por la Facultad ha asumido como prioridad la articulación entre Derecho, Tecnología y Ética, preparando a los estudiantes no para rechazar el avance tecnológico, sino para utilizarlo con criterio, manteniendo siempre la centralidad de la persona humana.
El acto concluyó con un mensaje de reconocimiento y confianza hacia los nuevos graduados, quienes no solo reciben un título que acredita saberes, sino también la responsabilidad de ejercer el Derecho con compromiso, sensibilidad y conciencia del impacto de sus decisiones en la vida de otros.
Equipo de Gestión
Facultad de Ciencias Jurídicas