Hay trayectorias académicas que trascienden el paso del tiempo porque dejan una huella en quienes integran las instituciones. En la Facultad de Ciencias Jurídicas de la Universidad Argentina John F. Kennedy reconocemos hoy a profesores cuya trayectoria supera los veinticinco años, no por el tiempo transcurrido, sino porque han construido, a lo largo de ese recorrido, compromiso y dedicación sostenida a la enseñanza del Derecho y a la formación de generaciones de abogados.
El reconocimiento no nace de la cantidad de años transcurridos. Los años adquieren verdadero significado cuando expresan una presencia sostenida, una tarea asumida con responsabilidad y una contribución concreta a la formación universitaria. Detrás de cada trayectoria hay clases, encuentros, preguntas, debates, acompañamiento y una permanente tarea de enseñar a pensar el Derecho con rigor y compromiso.
Son profesores que han atravesado distintas etapas de la Universidad y de la enseñanza jurídica, acompañando cambios en los planes de estudio, en las modalidades educativas y en las formas de ejercer la profesión en todo el territorio de nuestra República. En ese recorrido han aportado conocimiento, experiencia y dedicación, pero, sobre todo, han contribuido a formar profesionales que hoy desarrollan su actividad en distintos ámbitos de la vida jurídica.
Una Facultad se construye con planes de estudio, proyectos, investigación y nuevas propuestas. Pero, sobre todo, se construye con personas. Con profesores que hacen de la enseñanza una forma de compromiso y que, con su trabajo cotidiano, convierten a la Facultad en una comunidad de conocimiento.
Integran este reconocimiento Emilio Elías Romualdi y Alejandro Mauricio Belieres, con 36 años de trayectoria; Gustavo Pardo Garde y Raúl Edgar Giménez, con 33; Gustavo Andrés Pastrian y Marcela María Acebal, con 32; Luis Eduardo Ahumada Recalde, Martín Fernando Manfroni y Teresita de Jesús García Bazán, con 30; Omar Aníbal Cabrera y Ricardo Ángel Basilico, con 29; Marilina Andrea Miceli y José Luis Ceratti, con 27; y Claudia Carmen Ribas, con 26 años de trayectoria dedicada a la enseñanza y a la formación de nuestros estudiantes de Abogacía.
Cada nombre representa una historia singular y una manera propia de ejercer la docencia. Lo que los reúne no es solamente el tiempo compartido con la institución, sino el aporte realizado a lo largo de ese tiempo. Son parte de una comunidad académica que se construye con conocimientos, con compromiso y con la convicción de que formar abogados es también contribuir a la construcción de una sociedad más consciente de sus derechos y responsabilidades.
Reconocer estas trayectorias es, entonces, reconocer mucho más que una permanencia. Es valorar la dedicación cotidiana que, durante décadas, hizo posible que nuevas generaciones encontraran en sus profesores referentes para aprender el Derecho, comprender sus desafíos y asumir la responsabilidad de ejercerlo.
Por eso hoy no celebramos simplemente el paso del tiempo.
Celebramos una vida académica dedicada a enseñar. Celebramos los aportes realizados. Celebramos las generaciones formadas. Y celebramos, sobre todo, la huella que cada uno de estos profesores ha dejado en nuestros estudiantes de abogacía.
La historia de una Facultad también se construye de una generación de profesores a otra. Muchos de quienes hoy integran el claustro docente fueron, en algún momento, estudiantes de aquellos profesores que dejaron su propia huella en las aulas. Hoy, como docentes, continúan ese legado y lo proyectan hacia nuevas generaciones, construyendo una comunidad académica en la que enseñar también significa aprender, transmitir experiencias y abrir nuevos caminos para quienes eligen estudiar el Derecho.
La tarea docente, además, trasciende las aulas. Nuestros profesores investigan, participan de proyectos de extensión, generan conocimiento, acompañan iniciativas académicas y llevan su experiencia y compromiso a estudiantes que forman parte de nuestra Facultad desde distintos puntos de Argentina. Así, la enseñanza se extiende más allá de un espacio geográfico y alcanza a estudiantes de todo nuestro país, fortaleciendo una comunidad que se representa en la diversidad de sus historias y que abraza la educación federal.
En este 17 de septiembre, Día del Profesor, celebramos a quienes hoy están frente a nuestras aulas y también recordamos con profunda estima a quienes permanecerán eternamente en nuestra memoria y en nuestros corazones.
Felicitamos a los profesores reconocidos por sus años de trayectoria, por todo lo que han aportado y por las generaciones que han formado, y reconocemos con orgullo a cada uno de los docentes que, desde su lugar, sostiene cotidianamente la misión de nuestra Facultad.
Porque esta misión se construye con el trabajo de todos y con la convicción de que enseñar Derecho implica mucho más que transmitir conocimientos: supone formar profesionales llamados a ejercerlo con responsabilidad.
¡Muy feliz día, profesores de la Facultad de Ciencias Jurídicas!
Equipo de Gestión
Facultad de Ciencias Jurídicas